"Como flotando sobre la línea del horizonte, azuleaban a lo lejos muchas otras montañas", Enric Valor

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22 de diciembre de 2010

Análisis de las Rampas del Sierro o Alto de la Cruz (Serra)

Gracias a nuestro compañero Caicu de la Penya Ciclista Dándolo Todo, os presento el análisis de las rampas del archiconocido pico del Sierro o Alto de la Cruz.
Ya tenía ganas de analizarlo con detenimiento!
Cualquier biker que haya hecho alguna ruta por la Sierra Calderona lo ha subido, lo ha intentado subir o se ha quedado prendado de la mejestuosidad de tal pico. Desde arriba las vistas son impresionantes, a tus pies el pueblo de Serra, al fondo el Golfo de Valencia, y al Este ni el Garbí ni el Alt del Pí consiguen hacer sombra a esta cumbre.
Subirlo en bicicleta me encanta, aunque una vez que ciclo los primero metros no piense lo mismo. La llegada a lo más alto te reconforta y las vistas te gratifican. Hasta la primera curva no parece que vaya a ser lo que es. Al girar la primera curva a izquierdas te encuentras de sopetón un tramo con casi un 16% de pendiente y casi manteniéndolo llega a la primera curva en la que solo piensas que pase lentamente para coger aire, giras a la derecha y se te viene el mundo encima, un tramo de 300 metros con piedra suelta formando unos regueros que ya en llano te harían sufrir para mantenerte encima de la bici y que además en su punto álgido llega al 20.6% de pendiente. Casi nada.
La última vez que la subimos pusimos todos pie, yo aguanté un poco más, pero al final, cuando casi llegaba a un tramito más suave, la intrasitabilidad de un tramo con mucha piedra suelta me hizo claudicar. No hubiera sido la primera vez que la hubiera hecho del tirón, pero debes de tener muy claro el reguero que has de coger, si no, vas al suelo. Mi consejo para superar este tramo, transitar por la izquierda, pero solo si eres pequeñito, porque si no, es imposible, puesto que una ramas de un pino te haría caer de nuevo y si vas por la derecha es cuasi-intransitable.
Saliendo de ahí una nueva curva que nos permite ajustar las calas de nuevo y respirar, las siguientes rampas que rondan el 10% casi son zonas de descanso después de lo que hemos subido. Respiramos para llegar a otra zona del 13.4% que gracias a que no hay piedra suelta se hace llevadero, aunque te toque subir los escalones tallados en la roca de la montaña en forma de camino. Ahí otra curva, otro respiro, para de nuevo afrontar un tramo con una pendiente sobre el 15% con piedra suelta en el que nos cuesta mantener el equilibrio. Se alternan tramos de piedra suelta y escalones de roca con rampas que rozan casi el 10% para llegar a una zona donde respiramos, respiramos, apretamos el manillar, los dientes y tomamos todo el aire del mundo para afrontar los últimos metros con una pendiente del 18.2% para rematar la faena. Pero ya ves la cruz y como si de un potente imán se tratara te empuja y te guía para solventar este último durísimo tramo en curva a derechas para poco a poco coronar, con esfuerzo y con las vistas que conforme haces cima se descubren ante ti...

Como dicen Los Planetas: "la promesa que en la cima nos aguardaba... pero una vez allí las nubes no nos dejaban ver el suelo"