"Como flotando sobre la línea del horizonte, azuleaban a lo lejos muchas otras montañas", Enric Valor

1 de marzo de 2011

II Etapa de Hermanamiento con Dándolo Todo Penya Ciclista: Betxí, Cielo, Cocons, Eslida, Betxí. IBP83AA


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El domingo fue uno de esos días en los que todo sale bien. Por fin pudimos adentrarnos a explorar la Sierra de Espadán con nuestros más que amigos, Penya Ciclista Dándolo Todo. Teníamos ganas de compartir con ellos una mañana de risas y pedaleo. Allá por Noviembre les presentamos nosotros la Sierra Calderona, así que ahora tocaba explorar las tierras de la Sierra de Espadán, tantas veces vista desde el coche en mis viajes a Castellón. No me defraudó para nada. Espesos bosques y duros repechos te trasladaban a otras tierras difíciles de imaginar tan cerca del mar. La bruma con la que amaneción la mañana del domingo acompañaba para crear aún más si cabe, un ambiente montañero cien por cien.
Estábamos esperando en la gasolinera de Betxí Pablo, Urben y yo cuando llegaron Casero y Caicu. Sin tiempo apenas de saludar emprendemos la marcha hacia la Sierra de Espadan. La encaramos ladeados, por camino asfaltados para de repende abandonar asfalto y oir el crujir de las piedras bajo nuestras cubiertas. Encaramos ahora la Sierra de Espadán.
Rodamos buscando Penyes Altes, impresionantes, hay fotos más abajo. Las bordeamos siguiendo la rambla de Artana en un falso llano que pica hacia arriba poco a poco. Me pongo al mando. Tiro del grupo. Se rompe, presumiblemente por la charreta que supongo que llevan Pablo y Casero, me los conozco y les gusta mucho hablar. La rambla de Artana la dejamos poco antes de llegar al pueblo que le da nombre para comenzar el primer puerto de la jornada. A través de un camino en buenas condiciones ascendemos buscando la senda del cielo. El ascenso es duro, no muy largo, y nos hace entrar en calor. Ahora soy yo el que se queda un poco atrás con Casero, esta vez no hay charreta, no había fuerzas para ello. Sin perder de vista a los de cabeza llegamos a coronar el primer alto de la jornada. Cincuenta metros a pata que nos separan de una deliciosa senda, la Senda del Cielo, bien puesto el nombre, que no sé a qué se debe. La senda, con tortuoso comienzo, mejora con los metros, como los buenos vinos con los años. Y después de un prinicipo titubeante comenzamos a descender en una estrecha pero cómoda senda que nos enamora. La vegetación cerrada sobre la misma la hacen más bonita y disfrutable. Cojonuda, qué coño!
Cuando empiezo cogerle el gusto una rama casi me jode los cambios, así que toca parar, apañar el desaguisado y seguir disfrutando de lo que queda. Al final parada y comentarios.
Última parada antes de enfrentarnos al gran reto de la jornada. La subida a Cocons. El buen estado del camino suaviza en parte la dureza del puerto. Tiene tramos duros, muy duros. El waypoint que me indica el inicio del puerto me sorprende ya en plato pequeño y piñón grande, así que pienso que aún me quedan unos 4 kms. El pulsómetro me estalla cuando intento seguir a Caicu, Urben y Pablo, así que decido quedarme atrás y Casero me da conversación. Poco a poco a la marcha vamos ascendiendo, contemplando la belleza del paraje y las vistas sobre el mar a nuestra espalda. Impresionante. Mientras, en el horizonte, vemos lo que nos queda por subir, y poco a poco llegamos a la cima. Los últimos metros son realmente duros, pero el puerto no defrauda a las espectativas creadas. Bravo!
De ahí descendiendo para llegar a Eslida no sin antes disfrutar de un camino que acaba en unas escaleras romanas, muy curioso y bonito. Un hallazgo así en cualquier otro sitio estaría precintado y de acceso vetado.
Llegamos la Paquita, nos pedimos un bocadillo del ciclista. Peazo almuerzo. Nosotros sin carajillo, luego me arrepentí, si llevaba miel... yo es que soy como las abejas con la miel.
Como dijo Urben "Están los bares y luego está la Paquita" Qué razón llevaba!
Ponemos rumbo a Betxí, ya está la ruta casi cumplida. Asfalto hasta la Ermita de Santa Cristina, donde mi rueda dice basta y toca cambiar la recámara. De ahí a darlo todo hasta Eslida, en cuanto me dejan me pongo a tirar y a animar el cotarro, subimos como centellas la cuesta de la Ganadería para enfilar el descenso y llegar a los coches.
Bonita primera toma de contacto con Sierra de Espadán y todo gracias a Caicu y Casero, perfectos anfitriones en la etapa del domingo.
Desde aquí animar a Pablo el Escocés, que en todo momento estuvo presente en nuestras conversaciones y que sé de buena tinta que siguió los compases de la etapa vía email con Casero en las paradas. Y si esta ruta hizo que desde allí te sintieras un poco más cerca de la Sierra de Espadán acordándote de nosotros, repetiremos con más frecuencia! Ánimo y a buscar buenas rutas por allí Pablo!













22 de febrero de 2011

Olocau - Masía de la Hoya - Molino La Ceja - Gátova IBP84

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El Domingo nos dispusimos a darle otra vuelta de tuerca más a nuestra conocida Sierra Calderona a base de enlazar puntos emblemáticos de la misma sin repetir itinerarios.
Salimos puntuales desde la Urbanización de la Torre de Porta Coeli y nos adentramos en la Sierra siguiendo el Barranco de Pedralbilla. Entretenido recorrido que alterna llanos con subidas cortas pero intensas y hasta alguna trialera muy escondida en descenso. Así llegamos a la carretera que une Olocau con Bétera para hacer un par de kilómetros por el carril bici.
Una vez en Olocau atravesamos el pueblo por el mismo centro pasando al lado de un puesto de chocolate con churros donde un envidiado biker renovaba energías.
Ahí se acababa lo bueno. Tomamos el camino junto al Barranco del Frare para llegar a la fuente del mismo nombre. El camino, en algunos tramos hormigonado para favorecer la adherencia, tiene repechones que fácilmente superan el 15% de desnivel en algunos tramos. A la marcha vamos ascendiendo poco a poco y entrando en calor rápidamente. Retorcidas curvas que abrazan la montaña nos elevan a paso de tortuga, tirando de plato pequeño hasta la cima.
Una vez arriba vertiginoso descenso junto al Barranco del Sentig para llegar al Barranco de la Olla, donde termina el descenso y comenzamos a ganar altura de nuevo. En este tramo hay puntos realmente duros, siempre en camino de tierra, que hay que trazar con paciencia para coger la rodada buena y no perder el equilibrio.
Tras un rápido "almuerzo" ponermos rumbo a la Masía de la Hoya, antiguo poblado Morisc. Se alternar subidas y bajadas sin tregua para llanear hasta alcanzar el Barranco de la Gascona que atravesamos para adentrarnos en una zona de bosque cerrado de pinos con una senda casi visible para cualquier biker que ruede por la zona.
Empezamos a rodar por la senda en sentido ascendente pero llevadero, para bajar, subir, bajar, subir y divertirnos de lo lindo en algunos tramos. En otros nos toca poner pie a tierra porque el desnivel es considerable y el estado del pavimentos no apto para nosotros. En otros tramos, aunque subidos en la bici, peleamos con la cerrada vegetación que invade literalmente la minisenda que queda.
Esta senda ya la hicimos en sentido contrario y en ambos casos tiene sus pros y sus constras. A mí me gusta más en este sentido, es más llevadera y se patea menos, aunque la traca final sea dura, durísima.
Tras abandonar la senda a la altura del Barranco de Cardaire tomamos un camino en buen estado rodeado de almendros en flor, espectaculares. Es ahí donde comienza la traca final. Un corto pero explosivo ascenso en camino hormigonado que asciende hasta el Molino de la Ceja ya en término de Gátova. El ascenso se hace muy duro con lo que ya llevamos acumulado pero retorciéndonos encima del sillín coronamos y disfrutamos de las espectaculares vistas sobre Gátova.
La idea desde ahí era volver al inicio por la Masía de Tristán, pero por falta de tiempo decidimos volver por asfalto vía Marines Viejo, Olocau y Urbanización Torre de Porta Coeli.



15 de febrero de 2011

De Valencia a Porta Coeli por el Monte Picaio. IBP86

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Tras un parón de una semana, decidimos para esta ocasión continuar probando las rutas propuestas por Jonhoa con origen desde Valencia, puesto que queríamos coger algo de fondo con los kilómetros de llano, pero sin perder nuestra habilidad montañera.
En esta ocasión, para mantener cierta fidelidad con nuestra Calderona natal, optamos por probar las rampas del Monte Picaio, Penyes de Guaita y del Pic de L’Aguila. No obstante, aunque la ruta estaba preparada para regresar a Valencia, nosotros cambiamos el punto final y la diseñamos para regresar a Torre Porta Coeli.
Así pues, tras hacer una de Jaimito (Pili y Mili estuvimos unos 10 minutos dando vueltas por el Palau de la Música tratando de encontrarnos), serpenteamos brevemente por Valencia para llegar al punto de inicio de nuestra ruta: El inicio de la Via Xurra.
Siguiendo el trazado de esta antigua via de trenet, surcamos la huerta de Alboraya y sobrepasamos las poblaciones de Meliana, Albalat de Sorells, Museros , Massamagrell…etc para llegar a Puçol.
Allí, abandonamos la dirección que estábamos siguiendo hasta ese momento, para girar 90º y poner rumbo a la urbanización Alfinach (es la primera urbanización que conozco con certificado ISO según pone en la entrada!). Si bien hasta ese momento, habíamos devorado los kilómetros aprovechando el poco desnivel, en cuanto entramos en la urbanización, la cosa comenzó a ponerse más seria y a picar para arriba.
Poco a poco, a medida que íbamos entrando por la urbanización, comenzábamos a ver las rampas que nos esperaban y así, sin más, en cuanto dejamos de lado los últimos chaletazos de esta lujosa urbanización, nos encontramos de morros con la primera pared que iba a probar nuestra resistencia.
Con paciencia, plato pequeño y jugando bastante con los piñones, conseguimos escalar los apenas 4 kilómetros (que nos harían pasar de unos 100 m sobre el nivel del mar a 350 aprox) y coronar la cima del Picaio.
La fantástica vista del sitio, así como un reponedor mini almuerzo, nos permitieron recuperar el aliento y proseguir con energía la ruta, camino a nuestro siguiente punto: El Monasterio de Santo Espíritu (donde por cierto, debe haber un sitio estupendo para almorzar decenas de btt’s estaban aparcadas en un bareto poco antes de llegar al Monasterio).
Tras un par de fotos para ilustrar la crónica, dejamos atrás el monasterio y proseguimos siguiendo las huellas del GR-10, las cuales las abandonamos tras unos 2 km para enfilar la última dificultad seria de la jornada, El Pico del Águila.
Supongo que uno no siempre tiene en su memoria todas las rutas que ha hecho, pero la verdad es que se me había olvidado esta incómoda ascensión y los repechones que nos aguardaban en sus 4km de rampas. Sin embargo, el que parecía resucitado y repleto de energía era Motibiker, que dio toda una lección de poderío durante la subida a este pico. Una vez coronado el Pico del Águila, emprendimos la vertiginosa y pedregosa bajada que nos iría aproximando poco a poco a las urbanizaciones de Náquera y finalmente al pueblo.
Es en esos momentos (cuando llevas algo más de 40 Km y todavía te quedan unos 10Km para llegar), cuando el hecho de conocer el camino de vuelta, hace algo más espesa la parte final de cualquier ruta, puesto que hay algún repecho trampa todavía y sabes muy bien que las fuerzas ya flaquean….
Pero bueno, el secreto de cualquier biker es saber sufrir sobre la bici y aunque sea remando o poniendo piñones que no utilizarías en condiciones normales, consigues ir sobrepasando lo kilómetros y divisar cada vez más cercano, el penúltimo punto clave de nuestra jornada, los merenderos de Porta Coeli…
Casi oliendo ya la comida, regresamos a la urbanización Torre Porta Coeli por el camino de la Torreta, donde para nuestra sorpresa volvía a haber un charco de los que el año pasado escribimos líneas y líneas!!!



En nuestras salidas, además de hablar de ti, tambien hablamos de esta gente...

1 de febrero de 2011

La Muela de Jérica y el Alto Palancia IBP 68BB

Bonita y recomendable ruta tomada del blog de nuestro compañero farnau. Muchas gracias por tan grato descubrimiento.

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Conocedores éramos de la belleza paisajística de la zona que nos tocaba explorar el pasado domingo, pero impresionados volvimos de la ruta realizada. Partiendo del Polígono Industrial "La Esperanza" de Segorbe, junto a la Ermita del mismo nombre, tomamo la vía verde durante cinco kilómetros totalmente llanos. A la altura del Barranco de Mataburro abandonamos las delicias de dicha vía para comenzar un ascenso durante 10 kms (del PK5 al PK15) para salvar unos cuatrocientos metros de desnivel por camino-pista en buen estado y zonas llanas intercaladas que permiten recuperar el aliento, aunque las suaves rampas no hacen para nada duro este ascenso. El camino del Alto de la Cruz por el que transitamos nos lleva a lo alto de la Muela de Jérica donde nos detenemos para contemplar las vistas que nos brinda la altura ganada. Impresionantes montañas nevadas al fondo agrandan la belleza de las mismas.
El descenso por camino en buen estado igualmente aunque con un poco más de pendiente. Harina de otro costado sería hacer la ruta al revés. ¿Por qué no?. El descenso nos deja en un camino asfaltado al borde del Río Palancia que seguimos aguas arriba para poder pasar al otro lado donde enlazamos con una divertida senda adentrándonos en un bosquecito. Cruzamos una acequia con abundante caudal para tomar unos caminos señalizados por el Centro BTT local //el cual desconocíamos//. El camino nos lleva ahora aguas abajo, al otro lado del Río Palancia hasta llegar a una chopera en los aledaños de Viver, donde paramos a repostar y a admirar el paraje. Retomamos el camino para, tras un duro y cortísimo ascenso por pista hormigonada dar vista a Viver, donde ni paramos, para tomar una senda divertidísima, con toboganes al borde del río Palancia, fiel compañero desde ahora hasta el final de la ruta. Así, embelesados y cada vez más calentitos por el sol que se hizo de rogar, llegamos a Jérica para, sin entrar al pueblo, darle la vuelta al núcleo urbano por una senda al borde de las hoces donde es práctica habitual la escalada. Atravesamos una zona de recreo, otra más, para tomar un camino asfaltado que con continuos ascensos y descensos nos lleva hasta la vía verde de nuevo que ciclamos durante un par de kilómetros. La abandonamos para adentrarnos en una frondosa senda pero ancha que nos deja en el mismo pantano del Regajo que cruzamos por su misma presa.
De ahí, paralelos al Río Palancia y a través de una senda llegamos al paraje del Salto de la Novia, tan transitado como impresionante, paramos de nuevo a retratar tal belleza. Siguiendo la senda señalizada como sendero local, llegamos un camino asfaltado que enlazando con una carretera nos devuelve al coche en continuo ascenso, que aunque no es duro, se hace un suplicio después de 50 kilómetros de ruta.
El buen sabor de boca y los impresionantes parajes recorridos nos emplazan a seguir explorando rutas por esta zona. Cualquier sugerencia de los lectores será bien recibida y disfrutada!



28 de enero de 2011

De Valencia a Serra Perenxisa IBP56







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Crónica por Pablo N.
Hambrientos nuevamente de seguir explorando nuevas zonas tras las salidas realizadas por el sector de Picassent – Montroi, nos vimos tentados por la serie de rutas de Jonhoa con inicio y final desde Valencia (desde aquí nuestro agradecimiento por su track y sus comentarios).
Aprovechando además, que volvíamos a tener visita de la cantera Jungheinrich, optamos por catar las rampas de la serra Perenxisa que conducen a las conocidas antenas de Calicanto.
Siendo sincero, reconozco que siempre me resulta duro arrancar el domingo a la misma hora que arranco el resto de la semana para currar, pero quizás en esta ocasión, el frío que sentí en el cuerpo nada más levantarme, lo hizo todavía más complicado y me hizo pensar que el día prometía ser durito…
Así que tapado hasta arriba, comencé a pedalear en dirección al cauce del Turia, para encontrarme a la entrada del Parc de Capçalera con Motibiker y nuestro nuevo invitado Javier Pavía.
Una vez allí, con el pensamiento de que estábamos algo chalados por estar pasando tanto frío voluntariamente, comenzamos a callejear por Mislata, buscando enlazar con el puente de Xirivella para poder cruzar al otro lado del cauce del Turia.
Ya en Xirivella, continuamos callejeando por el pueblo para llegar a la parte exterior del polígono Virgen de la Salud, desde donde comenzamos a rodar por pistas que surcan campos de naranjos y cultivos varios. Afortunadamente, en estos momentos, aunque las yemas de mis dedos rozaban casi la congelación, los primeros rayos intensos de luz, comenzaban a caldear ligeramente la mañana y renovaban nuestros ánimos.
Así que moviendo las manos sin cesar por si acaso, nos plantamos en el borde de Alaquas, girando inmediatamente a la izquierda rumbo a Torrent por la partida de l’Alter. En este punto, el track nos indicaba que cruzáramos el barranco de Torrent, por una pasarela que por seguridad, estaba cortada por peligro de derrumbe. Afortunadamente, los consejos de una amable paisana nos permitieron sortear este inconveniente y tras un pequeño rodeo aparecimos prácticamente al inicio del polígono del Mas del Jutge.
Allí, volvimos a tener nuevamente problemas con el track, puesto que no logramos encontrar una bajada sencilla para poder llegar al lecho del barranco de l’Horteta y seguir una senda que transitaba por el fondo del mismo. Así que, tras unos momentos de dudas, optamos por continuar por asfalto hasta cruzar el polígono y continuar luego por la CV-441, que nos conduciría ya sin problemas hasta Calicanto.
Quizás por las bajas temperaturas, reconozco que agradecí que el terreno comenzara a picar hacia arriba nada más llegar a Calicanto y que todo mi cuerpo entrara finalmente en calor. Así pues, tras 5 Km de curvas y contracurvas, logramos coronar la cima y sacarnos las fotos de rigor en el vértice geodésico y las antenas.
Desde allí, esta vez por senda, comenzamos un divertido descenso parejo al sendero del PRV-162, que nos devolvió de nuevo a las zonas de chalets en unos 20 minutos.
Sin embargo, a pesar de que estaba previsto que continuáramos sendeando, una “traviesa” estaca se incrustó en la cubierta de Javi Pavía y alteró los planes radicamente, haciendo que él y yo volviéramos plácidamente por asfalto y carril bici hasta Valencia.
En resumen, una buena excursión que permite disfrutar de grandes vistas de L’Horta, Camp del Turia..etc al estar literalmente en un balcón natural y sobre todo, una que permite disfrutar a los bikers de la capi de un interesante espacio sin tener que coger el coche.
Ya os contaremos más sobre la serie de salidas desde Valencia!!!
Crónica por Pablo N.

Yo, Motibiker, sin embargo, por compromisos familiares no puede quedarme a apañar el pinchazo de J.P. así que tiré en solitario siguiendo la huella del track que alternó caminos asfaltados por urbanizaciones y senderos animados y sencillos hasta enlazar con el carril bici en Picanya que me llevaría hasta Valencia.
El track cruza la zona de El Vedat donde, por calles de la propia urbanización, salvamos un duro repecho para después tomar unas sendas muy transitadas por bikers. Al terminar las sendas, apenas un par de kilómetros descendemos para salir de El Vedat y transitar paralelos al Canal Júcar Turia durante unos minutos para luego tomar dirección Albal y Picassent y girar bruscamente para buscar Picanya por el Camino de la Pedrera (Alquería Blanca power) y ahí enlazar con el carril bici o paseo carril para peatones, que nos llevaría hasta la mismísima capital del Turia.

Las vistas desde el alto de Calicanto me recordaron a esta canción de Family:
Desde aquí domino el gran país, este rascacielos es gigante.
Alguna tarde, siempre de Octubre, despejado todo el horizonte, veo claro el porvenir







17 de enero de 2011

Marcha por Motroi. IBP 67AA

"Vayamos al patio a jugar con las torres de la electricidad. Podremos subirnos y podremos sentir como nuestro cuerpo comienza a arder". Torres de Electricidad de Manta Ray

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Ruta tomada de mviana. Gracias por compartir.
Comenzamos a rodar con una intensa niebla desde Montroi por caminos asfaltados. A los pocos kilómetros abandonamos el asfalto para comenzar a rodar por tierra con un fuerte repechón, corto y en muy mal estado que dificulta el equilibrio. Después de entrar en calor alternamos pista y tramos cortos de asfalto en descenso hacia el Balcón de Montroi donde nos adentramos en el Barranc de L'Oliva, para despues ascender por una senda estrecha y llena de piedras pero transitable en un 95%. En lo alto tomamos un tramo asfaltado que nos llevará al pie del puerto del día. Comienza la pista de ascenso en muy buen estado. El ascenso son cuatro kilómetros y unos 300 metros de desnivel. El principio es realmente duro, pero luego hay un par de descansillos en pleno ascenso que permiten tomar aire para seguir con el duro ascenso.
En lo alto las vistas son impresionantes. Unas torres de electricidad serán nuestro fiel compañero de ascenso, a nuestra izquierda, y de descenso, a nuestra izquierda de nuevo. El descenso comienza siendo un camino para convertirse en una senda prácticamente inciclable en algunos tramos. El descenso nos mete de lleno en el Barranc de les Canyes. El paisaje es impresionante y la frondosidad de la vegetación nos hace llevarnos unos cuantos pinchazos de las muchas zarzas que hay.
Abandonamos el Barranc de les Canyes para transitar entre chalets, campos de narajos y corrales, con caminos asfaltados y pistas en buen estado, con un par de subidas un poco exigentes pero muy cortas para llegar a la traca final de la ruta. El descenso por del Barranc de la Muntanya. Impresionante. Una zona muy boscosa y húmeda con senda 100% ciclabe en descenso que nos hace disfrutar de lo lindo. La senda termina justo en la CV-50 y ya con el tiempo justo tomamos la misma para llegar a Montroi.
Una ruta entretenida que tiene de todo. Recomendable.





13 de enero de 2011

Picassent – Pólvora – Barnabeu – Bco Castella IBP 54BB

“Interesante ruta por el términos de Picassent, para ir soltando algo del lastre turronero cogido durante las Navidades, mejorar nuestra oxidada técnica en los descensos y reforzar nuestra fe en el GPS.”







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Trasladando temporalmente nuestro lugar de pedaleo a Picassent, iniciamos nuestra ruta en un soleado domingo desde el Lidl que está en la carretera de Picassent a Turís.
Desde allí, serpenteamos por unos tramos iniciales entre urbanizaciones para ir buscando el canal Júcar – Túria y rodar en su compañía durante una media hora. Tras unos 45 minutos rodando por asfalto, éste se acaba transformando en pista justo cuando llegamos a las instalaciones de la ganadería Machancoses, desde donde observamos ya las primeras rampas que darán cuenta de mi baja forma tras las Navidades.
Al mismo tiempo, saliendo a nuestra derecha, Motibiker me señala la rompedora Senda del gas, con pinta de tener que atragantarse bastante para el primer día del “nuevo curso”.
Con ánimo renovado y un maillot de menos por el calor, enfilamos las primeras rampas que nos conducirán poco a poco a la temida Cuesta de la Pólvora.
No sé si el nombre se debe a la “traca final” del último tramo antes de coronarla (cuando crees que ya la pendiente es menor, te “explota” un último repechón en tus narices) o a que agotas parte de tus cartuchos de energía en poco menos de 1 Km de rampa.
El caso es que a medida que iba subiendo y apretando los dientes me iba acordando de todos los mazapanes, turrones y roscones que había comido durante estas Navidades!!!!!!
Afortunadamente, la amplia vista de l’Albufera y sus arrozales bien merece la pena el esfuerzo (siempre hay que poner alguna cosa así en las crónicas para que la gente no se eche para atrás…).
Tras unas cuantas fotos y algo de agua revitalizadora, proseguimos rumbo a la parte de sendas y toboganes que nos esperaban en los barrancos de Ferrando y de Castellar. Para ello, sin embargo, aún nos quedaba alguna que otra subidilla hasta que coronamos un collado cerca de la Casa Bernabeu.
Desde allí, enfilamos una pronunciada bajada por sendas estrechas, con el curioso fondo musical de los disparos de los cazadores y algún que otro rastro de plumas peladas en ciertas zonas.
Quizás porque no estemos tan acostumbrados a este tipo de sendas en nuestras rutas por la Calderona, este tipo de sendas siempre son un reto para nosotros y ,aunque en un primer momento, tuve ciertas dudas, tan pronto como asumí que todo es una cuestión de fé, empecé a bajar con algo menos de miedo y a disfrutar con las partes más técnicas.
Y así, pasito a pasito conseguimos enlazar con el barranco Canyada, desde donde tomamos una pista recién asfaltada que nos permitiría rodar unos 10 minutillos junto al Río Magre y enlazar con nuestro siguiente reto técnico.. el barranco Castellar.
La verdad es que si me había llamado la atención el barranco Ferrando, no se quedó atrás el barranco Castellar en frondosidad y atractivo.
Tras unos primeros zig-zags por una soleada senda para coronar un pequeño collado, nos volvimos a meter en el meollo del barranco para buscar su parte más profunda y transcurrir paralelos a él durante un buen rato. En esos momentos de desubicación total, es cuando uno se repite constantemente el primer mandamiento del credo del GPS “El GPS y la huella siempre te llevan a casa” o en su defecto el segundo mandamiento “Al GPS nunca se le acaban las pilas cuando estás en el sitio más complicado!”
Afortunadamente, en esta ocasión el GPS volvió a conducirnos correctamente hasta el Camino Castellar y sus urbanizaciones.
Desde allí, rodando ya con las fuerzas justitas, remamos durante unos cuantos kilómetros para alcanzar los paelleros del Clot de les Tortugues y devoramos los últimos kilómetros por asfalto (bueno, más bien Motibiker devoró, porque yo hacía ya lo que podía!) para regresar a nuestro punto de partida.
Finalmente, casi 37 Km de recorrido en un tiempo de 2 h 45 minutos, que me confirmó lo que Superratón siempre decía en su serie “No olviden supervitaminarse y supermineralizarse!!!!” y que yo no seguí en esta excursión!.





3 de enero de 2011

Albal - Picassent - Senda del Gas - Más Sendas IBP76

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En nuestro propósito de indagar nuevas rutas externas a la Sierra Calderona, este fin de semana me adentré en solitario en la zona de Picassent. El objetivo era descubrir la famosa "Senda del Gas". Y vaya si la descubrí.
La ruta comienza en Albal, en una tranquila ermita a las afueras con zona de juegos infantiles y pistas deportivas, Ermita de Santa Anna. Por asfalto comenzamos a rodar cruzando un sinfín de infraestructuras: el Ferrocarril, el AVE, la A-7, el canal Júcar Turia, la Acequia Real del Júcar, etc etc. El camino está entretenido entre campos de naranjos, barrancos, y el canal Júcar Turia, fiel compañero nuestro en el inicio de la ruta.
A los pocos kilómetros pasamos cerca de Picassent y seguimos un buen trecho por el camino del Canal. De pronto dejamos el camino de servicio para comenzar a ascender. Unas duras rampas pero hormigonadas nos ponen a tono para comenzar la primera senda del día. Una senda muy muy estrecha con mucha vegetación, que se puede hacer perfectamente excepto los últimos metros donde hay que poner pie a tierra y rápido, puesto que cientos de toros bravos te vigilan con su mirada. Un pequeño repechon y se abre el campo, desaparece el paisaje boscoso de la senda y admiramos la famosa senda del Gas. Siempre en ascenso por un camino de grava llegamos al cruce de la senda del gas. Está claro que la mejor opción para hacerla es al revés de como la hice yo, pero a la hora de elegir el sentido de la ruta preferí hacer todas las demás sendas de bajada y ésta de subida.
La senda del gas se me hizo interminable. Bien es cierto que ascendí todo lo que pude sin bajarme de la bici pero hacerla al 100% sin plantar pie es IMPOSIBLE. Las bajadas eran divertidas y sin peligro pero se alternaban con más subidas que me hicieron penar de lo lindo. La otra alternativa a la senda del Gas de subida es hacer la cuesta de La Pólvora, una pared de algo más de un kilómetro pero con firme en buen estado, mucho más ciclable que estas paredes de roca suelta de la senda. Las vistas bien merecen la pena.
Así hasta llegar al punto más alto y tomar de nuevo el camino de grava que dejé atrás. Ahí está el cruce al vértice geodésico del Besorí que dejamos para próximas aventuras por la zona. En el camino de bajada tomo un desvío a mano derecha para adentrarme en una zona abrupta y boscosa que me introduce en la segunda y tercera sendas. Una zona divertida, con tramos muy verticales de bajada en los que solo queda apretar bien los dientes y coger firmemente el manillar, pero con zonas de divertidos toboganes, Se hace larga pero se disfruta mucho. Unos cinco kilómetros en los que hay que poner pie de forma puntual varias veces, pero que con un poco de pericia, cualquiera puede solventar.
La segunda parte de esta senda se le conoce como "La Rebonica" que nos lleva entre varios barrancos.
Al salir de la senda nos espera el segundo tramo duro del día, una pista, a veces hormigonada, que se retuerce y asciende una montaña, con pendientes importantes pero tirando de reservas se hace sin problemas para llegar a la Caseta de la Cañada. Hemos coronado el segundo punto más alto de la ruta y ahora solo queda descender hasta el punto final. Atravesamos una trialera corta de roca donde mi pobre suspensión delantera se porta como una campeona para coger tramos asfaltados y de pista hasta llegar al Clot de les Tortugues, una zona de merenderos y paelleros, donde tomamos una divertidísima senda para terminar en otro camino asfaltado que nos devuelve, tras atravesar otro sinfín de infraestructuras,  a la Ermita de Santa Anna

La Ruta la tomé del usuario mamc de Wikiloc, con la variante de la senda del Gas. Gracias a él por compartirla y sus detalladas explicaciones en dicha web.




y tanto gas con la dichosa senda yo me acordaba de esta canción que le encanta a mi hijo que ayer hizo 15 meses ya...

27 de diciembre de 2010

Hoces Valhermoso, Noguera, Alarcón y Motilla. IBP58

"Cuánto tiempo he perdido ahí afuera, cuanto aún por descubrir." Letra Los Planetas, La Copa de Europa

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Christmas BikeDay en Motilla del Palancar
Llevaba tiempo oyendo hablar de la Ruta de la Noguera a unos y a otros, tenía tanta curiosidad por descubrir esos parajes que desafiando a los -4 ºC o más nos pusimos a rodar a las 8 de la mañana de la noche más fría de año. Creo que jamás había pasado tanto frío. En serio.
En un principio la ruta la íbamos a hacer Floren y yo, pero se unió el Presidente del Club Ciclista Motilla, ahí es nada, así que mejor representados no podían estar, tanto ellos como Queremos y No podemos BTT, y menos mal que estaba desentrenado, que si no...
Callejeando por Motilla llegamos al punto de salida, nos unimos los tres, esperamos 8 minutos de rigor y ponemos rumbo a Valhermoso. Para combatir el frío no se nos ocurre otra que poner un ritmete bueno, unos 20-30 kms/h mientras nos poníamos al día Andrés y yo. Floren nos cogía en las bajadas y se quedaba en las subidas. Nosotros, tan centrados en pasar el menos frío posible perdemos de vista a Floren, que en Valhermoso me llama para informarme de un pinchanzo y que se vuelve al pueblo.
Con la primera baja en el kilómetro siete de la ruta cruzamos el río Valhermoso semicongelado para adentranos en sus hoces. Comienza un sin fin de toboganes a un lado y a otro del río (seco, menos mal), sendas a la sombra de gigantes rocas, tramos por dentro del empedrado lecho del río, estrechos pasillos entre matorrales que nos golpean los brazos, las pierzas, el casco... Las paredes de roca, totamente verticales a nuestros lados no dejan ver el deseado sol que deseamos que nos caliente... así hasta que las hoces se abren y el sol nos saluda por primera vez en el día... Atravesamos campos de cultivo totalmente cubiertos por la escarcha. Son paisajes que dificilmente crees que pueda haber tan cerca la planicie Motillana. Así, emblesado, al menos yo, por la belleza del paisaje que atravesamos llegamos a la famosa Noguera. Andrés iba a su marcha, unos 10-20 metros por delanta de mí, abiendo camino allá por donde pisaba, subiendo y bajando todo aun rítmo constante, sin dejarme otra opción que agarrame fuerte al manillar en cada una de las bajadas y subidas para cruzar el río. Así que en cuando me pude acercar a él, ya en la Noguera, le obligué a parar y a que me dejara hacer unas cuantas fotos. Hay muchas menos de las que me hubiera gustado hacer, puesto que el frío que hacía no invitaba a pararse para nada.
Ya en la Noguera me hidraté, con bebida que llevaba dentro de la mochila, puesto que el bidón y el camelback (el pitorro) estaban congelados, bueno, se congelaron nada más salir de nuestras casas.
Cruzamos el puente de palets sobre el Júcar y comenzamos el primer escollo duro de la etapa del día. Una senda serpenteando tallada en roca, la cuesta de la zetas que me advirtió Alejandro. A la marcha para arriba. Andrés, unos metros más adelante, al que me acercaba y me alejaba dependiendo de la dureza del tramo. Un pie a tierra fue el resultado final de tan dura subida.
Arriba bordeamos un tramo de un sembrado para tomar ya los caminos y las pistas que nos llevan hacia Alarcón, o más concretamente a la Torre del Cañavate.
Las pistas están señalizadas y nos permitimos charlar tranquilamente mientras subimos, bajamos y llaneamos a un buen ritmo. Cuando llegamos a la bajada, por senda, hacia Alarcón pierdo la pista de Andrés, que me espera en un bonito mirador. Al fondo Alarcón, a un lado el Júcar, al otro lado el Júcar. Bonita estampa con un sol que al final se unió a nosotros. Bajamos por la senda tallada en roca hasta el puente de la zona baja de Alarcón para desde ahí subir hacia la entrada del pueblo. La subida no es tan dura como la de la Noguera pero también se las trae. Tendida, con curvas que te permiten respirar, con piedras que si no sorteas adecuadamente pueden tirarte al suelo, llegas a un último tramo realmente duro que aprentando los dientes logras superar. Ahí llamamos a Alejandro.
Alejandro y otros componentes de Queremos y No Podemos BTT salieron una hora más tarde de Motilla para unirse con nosotros en Alarcón y arroparnos para la vuelta. Ya estaban en el bar!!! Allá nos fuimos a almorzar. Yo al menos, Andrés, ni un bocado, que se le quita la gana, dice...
A la vuelta el grupo compuesto por: Pablo, Alejandro, Jose (Fruitman), César, Goyo, Andrés y yo pusimos dirección a Motilla por pistas y caminos en buen estado. Jose, al más puro estilo Indurain, puso un ritmo, que sin ser duro, era constante, lo que hizo que el cansancio y la fatiga nos venciera y nos fuera descolgando uno a uno a todos los componentes del pelotón. Así hasta quedarse solo, cruzar Valhermoso con una ventaja suficiente que le haría coronar el puerto de San Cristobal en solitario.
Bonito día de bicicleta, con una ruta impresionante que ya estoy deseando repetir, para ver si a mí también me llegan a conocer las piedras del camino de la Noguera.

Gracias a todos los de Queremos y No Podemos que nos arroparon a la vuelta y en especial a Andrés. Suerte en tu nuevo cargo!

PD. La anécdota de la jornada la puso Florent. Parece ser que arregló el pinchazo en Valhermoso y en lugar de volverse al pueblo siguió la ruta a través de las huellas de nuestras bicicletas. Parece ser que mientras nosotros almorzábamos en Alarcón él cruzó el pueblo y se dirigió a Motilla por el otro lado de la N-III para unirse con nosotros justo a la entrada a Motilla. Mucho más mérito hacerla en solitario con la única pista de nuestras huellas... bravo por él.

22 de diciembre de 2010

Análisis de las Rampas del Sierro o Alto de la Cruz (Serra)

Gracias a nuestro compañero Caicu de la Penya Ciclista Dándolo Todo, os presento el análisis de las rampas del archiconocido pico del Sierro o Alto de la Cruz.
Ya tenía ganas de analizarlo con detenimiento!
Cualquier biker que haya hecho alguna ruta por la Sierra Calderona lo ha subido, lo ha intentado subir o se ha quedado prendado de la mejestuosidad de tal pico. Desde arriba las vistas son impresionantes, a tus pies el pueblo de Serra, al fondo el Golfo de Valencia, y al Este ni el Garbí ni el Alt del Pí consiguen hacer sombra a esta cumbre.
Subirlo en bicicleta me encanta, aunque una vez que ciclo los primero metros no piense lo mismo. La llegada a lo más alto te reconforta y las vistas te gratifican. Hasta la primera curva no parece que vaya a ser lo que es. Al girar la primera curva a izquierdas te encuentras de sopetón un tramo con casi un 16% de pendiente y casi manteniéndolo llega a la primera curva en la que solo piensas que pase lentamente para coger aire, giras a la derecha y se te viene el mundo encima, un tramo de 300 metros con piedra suelta formando unos regueros que ya en llano te harían sufrir para mantenerte encima de la bici y que además en su punto álgido llega al 20.6% de pendiente. Casi nada.
La última vez que la subimos pusimos todos pie, yo aguanté un poco más, pero al final, cuando casi llegaba a un tramito más suave, la intrasitabilidad de un tramo con mucha piedra suelta me hizo claudicar. No hubiera sido la primera vez que la hubiera hecho del tirón, pero debes de tener muy claro el reguero que has de coger, si no, vas al suelo. Mi consejo para superar este tramo, transitar por la izquierda, pero solo si eres pequeñito, porque si no, es imposible, puesto que una ramas de un pino te haría caer de nuevo y si vas por la derecha es cuasi-intransitable.
Saliendo de ahí una nueva curva que nos permite ajustar las calas de nuevo y respirar, las siguientes rampas que rondan el 10% casi son zonas de descanso después de lo que hemos subido. Respiramos para llegar a otra zona del 13.4% que gracias a que no hay piedra suelta se hace llevadero, aunque te toque subir los escalones tallados en la roca de la montaña en forma de camino. Ahí otra curva, otro respiro, para de nuevo afrontar un tramo con una pendiente sobre el 15% con piedra suelta en el que nos cuesta mantener el equilibrio. Se alternan tramos de piedra suelta y escalones de roca con rampas que rozan casi el 10% para llegar a una zona donde respiramos, respiramos, apretamos el manillar, los dientes y tomamos todo el aire del mundo para afrontar los últimos metros con una pendiente del 18.2% para rematar la faena. Pero ya ves la cruz y como si de un potente imán se tratara te empuja y te guía para solventar este último durísimo tramo en curva a derechas para poco a poco coronar, con esfuerzo y con las vistas que conforme haces cima se descubren ante ti...

Como dicen Los Planetas: "la promesa que en la cima nos aguardaba... pero una vez allí las nubes no nos dejaban ver el suelo"

29 de noviembre de 2010

Ruta Hermanamiento Penya "Dándolo Todo". Rebalsadors, Sierro IBP95AB

"No te preocupe llegar tarde, que no te preocupe dónde vas a ir. No te preocupes porque todo lo que tienes que hacer es subir, nada más subir..." Letra El Coleccionista -Los Planetas-

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CLÁSICOS DE LA CALDERONA
Jornada Germanor Dándolo Todo – El Factor Campo …
…o cómo tender emboscadas en la Calderona!
Por fín, tras un par de intentonas fallidas, los astros se alinearon favorablemente en el último fin de semana de Noviembre para que pudiéramos celebrar la 1ª reunión El Factor Campo – Dándolo Todo BTT.
A la hora de diseñar la ruta, pretendíamos no defraudar a nuestros invitados con un recorrido en el que pudieran “DARLO TODO” y que, al mismo tiempo, les permitiera ver partes de la Calderona más emblemática y transitada (Rebalsadors, Alto del Sierro, Castillo Serra y Garbí si las fuerzas lo permitían).
Así pues, con el cielo encapotado y amenazando lluvia, a eso de las 9 iniciamos el reto con la Font del Poll como primer destino.
Personalmente, le tenía bastante respeto a la jornada (un demoníaco virus estomacal me había machacado durante la semana y no tenía muy claro cómo iban a responder las piernas), así que mis primeras pedaladas fueron algo conservadoras. ¡No convenía gastar muchas fuerzas de inicio, pues el día prometía ser largo!!!
Curiosamente, los primeros tramos del camino ya mostraron una curiosa tendencia, que posteriormente los kilómetros se encargaron de corroborar….. Los “Pablos” íbamos más o menos juntitos (paliqueando básicamente) mientras que Casero y Motibiker tiraban del pelotón, con un Quico que parecía ir uno o dos puntitos más fuerte que el resto…..
Con esta formación, llegamos al camino del Portixol a los merenderos, cruzándonos con los primeros bikers de la jornada. Desde allí, rápidamente, alcanzamos el desvío de Rebalsadors – Font del Poll, comenzando la primera ascensión del día.
Esta ascensión (ya descrita en varias ocasiones), nos permitía mostrar a nuestros compañeros de Burriana una fantástica panorámica del Camp del Turia, con las ermitas de Llíria y Benaguassil de fondo, así como las propias pistas por las que habíamos estado subiendo.
Si bien el aspecto “panorámico” estaba previsto, lo que en absoluto entraba en nuestros planes fue la cantidad enorme de bikers que nos cruzamos durante el trayecto hasta la Font del Poll. Que estrés!!!!! En mi vida había coincidido con un grupo tan grande por la Calderona……Los veías aparecer por todos los lados, por la izquierda, por la derecha…. y con un ritmo que ni Contador habiéndose zampado un par de filetes llenos de clembuterol!!!!!!
Finalmente, mientras nosotros llenábamos los botellines de agua en la Font del Poll, el enorme pelotón nos dio algo de tregua y prosiguió en dirección Rebalsadors – Serra….
Así pues, tras haber recuperado algo de fuelle, pusimos rumbo al primer reto de la jornada… el pico de Rebalsadors.
Queriendo probar mis fuerzas, cogí la ascensión con ímpetu desde el principio y conseguí subir los primeros tramos con bastante brío, siguiendo incluso el ritmo de Quico…. hasta que una inoportuna piedra y mi poca habilidad con las calas, hicieron que diera con mis huesos en el desagradecido suelo. (La verdad es que no he conseguido acabar ninguna excursión sin haberme caído ni una sola vez, pero no consigo quitarme esa sensación de humillación y torpeza cada vez que me caigo por no poder sacar las calas a tiempo…)
Una vez coronado el pico de Rebalsadors y habiendo sacado a marchas forzadas las fotos de rigor, deshicimos la ascensión para poder poner rumbo al segundo reto de la jornada… El Alto del Sierro.
No sé si por la tala de los arbustos y pinos de los ambos lados del camino o porque hacía tiempo que no la subíamos, pero como bien describirían Casero o Quico la ascensión se transformó en una emboscada…..
Ninguno pudimos completar la ascensión sin poner pie en tierra y aunque, ciertamente, la subida al Sierro no nos había resultado fácil en ninguna ocasión anterior (yo, de hecho, no he conseguido nunca hacerla sin poner pie a tierra) esta vez la pista se hacía muy, muy difícil de seguir…. tanto para subir…. como para bajar!!!. Quién iba a pensar que a mitad bajada nos íbamos a encontrar con un camioncete subiendo tablones al pequeño refugio que hay en la cima del Sierro!!!!. Un poco más y nos estampamos todos con él!
Menos mal, que las vistas desde arriba de todo el Golfo de Valencia, merecen la pena y compensan el esfuerzo, que si no….. Bueno, las vistas y la promesa del almuerzo en Serra, porque ya se empezaban a escuchar las primeras preguntas del estilo de “¿Cuándo almorzaremos?”
En vista de las amenazas, la hora y de los kilómetros que aún quedaban, decidimos recortar parte de la etapa y cambiamos la subida al Garbí por la del castillo de Serra, para tener algo de tiempo para recuperar fuerzas con un almuerzo-comida en Serra.
Con el estómago lleno y con las piernas algo perezosas después de 45 minutos de parón, nos dispusimos a llevar con la mayor filosofía posible la última parte del recorrido y, sobre todo, la tremenda subida asfaltada hacia Potrillos…. que pasó a ser bautizada como la segunda emboscada del día!!!!.
Una vez sobrepasada esta enorme tachuela, cogimos la pista que nos conduciría a la fuente de Potrillos y desde allí, pusimos rumbo a los merenderos de Porta-Coeli, desde donde pedaleando con calma, alcanzamos nuestro punto de salida.
En resumen, una jornada dura (aunque espero que atractiva para nuestros amigos de Dándolo Todo), de la que saqué las siguientes conclusiones:
  • 1) Los carajillos en Serra no son los mejores del mundo mundial
  • 2) Está vist que la relación bici – pareja / familia tiene un equilibrio complicado de alcanzar y que este problema los sufrimos todos los bikers!!!

    

23 de noviembre de 2010

Torre Porta Coeli - Alto del Romero IPB 76AB

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El domingo tocó salida en solitario y cumpliendo el calendario impuesto a principios de mes tocaba la subida al Alto del Romero. Ya la hicimos hace unos meses, pero esta vez tocaba dar un poco más de vuelta que entonces para evitar siete kilómetros de carril bici. La idea era volver por Tristán y evitar así los quince kilómetros de asfalto que me comí a la vuelta, pero las horas que se me hicieron no me permitieron tal lujo.
Así pues, tras varios problemillas domésticos me sentaba en la bici a las diez de la mañana!!! dirección Olocau evitando el carril bici. Al cabo de seis kilómetros se cruza la Carretera Bétera Olocau donde comienza una continua subida hasta el kilómetro veintiseis, con un repechón bastante duro al principio y muy tendido pero continuo después. Las vistas conforme vas ascendiendo ganan en belleza y la tranquilidad de los caminos te hacen sentir lejos de todo. Estuve más de tres horas sin ver a nadie por esos caminos y si algo bueno tiene la Calderona es que, como las grandes ciudades turísticas, en cuanto te sales del camino marcado descubres sitios impresionantes. Ascendiendo en todo momento por el camino que se retorcía abrazando las montañas llegamos a un cruce, cerca del Collado del Lobo y ya en término de Altura (Castellón) donde tomamos dirección Gátova. Ahí comienza una zona de toboganes con duros repechos para terminar descendiendo vertiginosamente hasta Gátova. En Gátova ni hice la parada de rigor y encaré por carretera dirección Porta Coeli. Ahí vino tal vez lo más duro de la etapa, quince kilómetros de asfalto con un viento de cara que hacía que fuera casi parado y ya con más de cuarenta kilómetros en las piernas y más de mil metros de desnivel se hizo bastante duro.
Bonita ruta con muchas posibilidades para evitar la vuelta por asfalto que tendremo que ir probando en sucesivas salidas. Paisajísticamente un diez, sobre todo por la tranquilidad de esos caminos de esa zona de la Calderona.


15 de noviembre de 2010

Dos Fuentes: Marge y Abella. IBP 71AA

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Varios eran los factores que condicionaban nuestra salida del domingo. Pablo, tras un proceso medio gripal estaba "tocado" (yo siempre pienso que son excusas baratas, porque luego sube como la espuma) y yo, después de 15 días de parón y padecer por tierras manchegas algo parecido al diluvio universal sobre la bicicleta, tampoco estaba muy fino, aunque después de 15 días recuperadísimo. Además, queríamos hacer algo corto que nos permitiera estar a las 14:00h delante de la televisión para ver el final de la temporada de F1 //a buenas horas...//. Así pues, antes de subirnos a las bicis diseñamos el plan de ruta. Subiríamos por la casi olvidada Font del Marge para bajar casi a nuestro punto de inicio de nuevo y volver a subir por la Font de l'Abella para volver a casa.
Pocos kilómetros para mucho desnivel. La subida por la Font del Marge es de lo más duro que nos podemos encontrar cerca de nuestro punto de salida y siempre que queremos marcha la "catamos". Tiene un inicio realmente duro, las rampas, aunque no lo he analizado, creo que rondan el 15% en varios sitios y si además tienes que ir sorteando los regueros de piedra suelta, hace que mantenerse en pie sea una auténtica odisea. Luego viene un respiro justo junto al cruce de la fuente para ascender con bastante pendiente otro tramo, éste más corto y al coronar una bellísimas vistas de Valencia. El tramo final se hace realmente duro, con dos curvas de 180º en las que piensas que "ya estás" y compruebas que aún queda un largo trayecto ascendente hasta el final...
Luego descenso calmadísimos, donde nos adelantaron cuatro bikers y nos cruzamos cerca de ¿veinte? ascendiendo. Por cierto, mención especial merece el primer pinchazo en ruta de El Factor Campo BTT Grup, que Pablo solventó con astucia de mecánico "fino" en menos de 10 minutos. Al llegar casi a nuestro punto de inicio, giro de nuevo encarando la Sierra Calderona para subir ahora por la Font de l'Abella. Tiene un tramo inicial muy duro, donde Pablo con un ritmo constante un par de puntos más fuerte que el mío, ya puso tierra de por medio, además aprovechó el falso llano siguiente para incrementar su ritmo mientras que yo lo aproveché para tomar aire y relajar los músculos. Antes de llegar a la fuente otro repechón, durísimo, en curva cerrada aunque con buen estado del camino.
En la fuente reponemos fuerzas para poner rumbo a casa no sin antes atravesar la reciente zona que hemos descubierto de continuos toboganes que nos permiten exprimirnos antes de llegar a meta.
Ruta con 800 metros de desnivel en 30 kilómetros de distancia y con un IBP digna de una ruta de más de 40 kms.
Comentar los numerosos problemas técnicos que sufrieron nuestras CUBEs, ambos de frenos, pero el mío parece bastante grave, a ver si nos ponemos una tarde porque yo soy mecanicotarugo en estos aspectos.


2 de noviembre de 2010

Cuenca-Motilla IBP73

La lluvia cayó, que el todopoderoso y omniscentes salvó a los suyos, ahogando para siempre a los infieles. Letra "Los Poetas" de Los Planetas.

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Y llegó el domingo. El domingo era el día en el que los amantes de la BTT de Motilla habían organizado la I Travesía Cuenca-Motilla. Para mí, hacer esa ruta tenía varios alicientes, hacer bicicleta de montaña, hacerlo en mi tierra y hacerlo con gente con la que en otros tiempo había compartido otras cosas. Es curioso como al final nos volvimos a juntar muchos de los que antes le dábamos a la canasta...
Para mí supuso un gran sacrificio poder asistir a la convocatoria, puesto que varias circunstancias personales indicaban que si quería pedalear el domingo debería de sacrificar muchas cosas. Y así fue. Con apenas dos horas y media de sueño me enfundé la ropa de más abrigo que tenía para hacer bicicleta y salí de Valencia hacia Motilla a eso de las 5 de la mañana (en coche). Cuando llegué al Hotel del Sol estaba ya todo preparado, solo faltába yo, mi cuñao y mi hermano que una vez más se prestó a llevarnos alguna bici a Cuenca.
La ilusión mueve montañas y así fue. La ilusión de unos pocos motillanos hizo que casi sesenta motillanos y vecinos nos olvidáramos de que había estado lloviendo un par de días antes, de que hacía un frío de casi nevar, de que seguía lloviendo y no tenía pinta de cesar...
Llegamos con las primeras luces del día a la Plaza Mayor de Cuenca e invadimos con risas, nervios e ilusión la tranquilidad del casco antiguo de nuestra capital. Últimos retoques, mucha ropa de abrigo, impermeables y hasta bolsas de plástico nos cubrían hasta tal punto que a algunos costaba reconocerles. Por fin, la foto de rigor, con la Catedral de fondo y a las bicis... Atravesamos Cuenca para salir por carretera hasta Fuentes. Era la primera variante sobre la ruta inicialmente establecida por el mal tiempo y el presumible mal estado del camino, que ya sufrimos la primera vez que lo hicimos en Mayo.
Llegamos a Fuentes escoltados por el coche escoba y la furgoneta de apoyo en todo momento, como si de un grupo de profesionales se tratara. Primera parada en el primer punto de reagrupamiento para tomar un poco de aire antes de afrontar el primer repechón del día. Salimos de Fuentes y ya por camino nos dispusimos a subir a la zona de la Tórdiga...cada uno a su ritmo el grupo de 55 bikers se disgregó en una larguísima línea multicolor, era fascinante verlo desde arriba. Ya se empezaron a notar las ganas de pedalear de muchos de nosotros y la gente empezó a tirar fuerte... Una vez arriba hubo confusión, unos se pararon y otros, como yo, seguimos adelante buscando el siguiente punto de reagrupamiento, porque empezaba a llover fuerte. Al final, y con una fuerte lluvia cayendo sobre nosotros, nos reagrupamos en el segundo punto, aunque faltaban por llegar a algunos decidimos poner rumbo a Monteagudo porque cada vez llovía más. Desde ahí, en sentido claramente descendente llegamos a Monteagudo, no sin antes, que un gran grupo de ciclistas se pasara un cruce y les tocara volver a la huella marcada.
Si la excelente organización ya se dejó notar en el momento de la salida con la correcta coordinación de todos, al llegar a Monteagudo, más de uno nos quedamos perplejos por otro alarde más de la buena organización de esta travesía. Estaba todo preparado... cerveza, resfrescos, zumos, frutas, queso, jamón, pan y ... una excelente caldereta de cordero! Así pues, nos dispusimos a reponer fuerzas sin pensar lo que nos quedaba todavía. Llevábamos 40 kms y nos quedaban otros tantos, así que con conocimiento degustamos el jamón, degustamos el queso y degustamos la caldereta. Dijimos de salir y todos a las bicis... primera cuesta abajo, miro hacia atrás y veo un grupo de unos diez que nos siguen, siguiente cuesta a bajo, veo al mismo grupo de diez que nos siguen pero... ya no veo a nadie más. Me hago a la idea de que nos hemos quedado trece en la aventura y que el frío y la lluvia estaban haciendo la ruta mucho más dura de lo que lo recordaba.
Empiezan los repechos tras pasar las Salinas de Monteagudo y ahí comienza a llover cada vez más fuerte hasta que llegamos a un cruce que nos lleva a Almodovar para desde ahí coger la vía de servicio del AVE. Intentando evitar caminos que pudieran estar en mal estado tomamos esta opción, pero pronto me di cuenta de que fue peor el remedio que la enfermedad. Un sinfin de bajadas y subidas sucesivas hicieron que en un repecho, en lugar de poner molinillo intentara subirlo con un desarrollo fuerte y un músculo me dijera basta. Eran ya 70 kms y las condiciones no eran las mejoras. Hice unos diez metros a pie para terminar el repecho, rechacé la ayuda del coche de asistencia para terminar de subir los tres repechos que quedaban y armándome de paciencia empecé a subir los pocos repechos que quedaban hasta llegar a una zona llana totalmente encharcada que nos llevó hasta Gabaldón. Yo me concentraba en cada pedalada para evitar forzar la zona dolorida y así se me fue pasando, enlacé con uno de los grupos en los que nos habíamos separado para después llegar al otro grupo y así al cementerio de Gabaldón.
Desde ahí un pequeño repecho hizo que volviera a fallar la pierna y con la tentación de subir la bici a la furgoneta pregunté qué tal estaba lo que quedaba, me dijeron que era "tó pa'bajo" así que me puse en cabeza para marcar un ritmo suave que pudiera mantener yo, así que no sé porqué todos se pusieron detrás de mí (me decían que era para chupar cámara). Yo iba de maravilla porque sin forzar mucho conseguí no quedarme descolgado, que hubiera sido lo que me habría mermado mentalmente para después hacerlo físicamente, así que contado las pedaladas que quedaban hasta Motilla fuimos poco a poco acercándonos a nuestro destino. Subimos el último repecho y ya veíamos el pueblo, salió el sol y se nos olvidaron todas las dolencias.
Gracias a los compañeros del grupo, Maxi, Miguelito, Javi, Carlos, Alberto, Boni, Josean y Manolo, porque a veces da más energía una buena compañía, y cómo no a Pepe, Sergio y los dos de Gabaldón, a los que perdimos de vista al poco de pasar Almodóvar, estaban a otro nivel.
Gracias a todos los que hicieron posible que no faltara de nada. No hay palabras para explicar el sacrificio de Roberto, seguro que tenía más ganas que nadie de pedalear y sobre todo agradecer a los que nos asistieron durante todos los kilómetros, Fernando y Nicolás en el todo terreno y la persona que llevaba la furgoneta blanca. Para mí fue fundamental saber que estaban ahí, que cuando me fallaron las fuerzas Fernando se puso al lado de mí y eso me dio confianza y fuerzas para saber que podía seguir exprimiéndome hasta el final porque si algo fallaba tendría su ayuda.
Y para el final me dejo a Alejandro... como he dicho la ilusión mueve montañas, y aunque la ilusión no pueda evitar la lluvia, seguro que con tanta ilusión podreis llevar a cabo todos los retos que os propongais, porque las personas que hay detrás de este proyecto se les ve implicadas al cien por cien y con alguien como tú al frente tenéis el éxito asegurado, aunque el éxito tan solo consista en pedalear domingo tras domingo con un grupo de buenos amigos.

PD: Tenéis que cambiar el nombre al Club: Queremos y sí Podemos, como gritó Josean cuando vio Motilla al fondo...

24 de octubre de 2010

De Porta Coeli a Les Rodanes IBP 57

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Nuevamente nuestras ganas de ir ampliando las posibilidades de la Calderona y alrededores, nos llevaron a abandonar los caminos habituales y explorar las cercanas zonas de Vilamarxant y Ribarroja.
Así pues, tratando de combinar la exploración de la zona de Les Rodanes con una etapa con cierta sencillez y kilometraje alto, diseñamos un perfil de ruta que nos permitiría rodar a buen ritmo, hacer un tramo de la ruta fluvial del Turia y experimentar algunos de los repechos de Les Rodanes.
Como siempre (aunque esta vez ya con algo más de fresquillo y algo más de sueño de lo normal por una semana bastante dura), salimos de Torre Porta Coeli poniendo rumbo hacia Olocau por el carril bici.
La comodidad del carril bici nos permite ir entrando en calor, hasta alcanzar a los 5 Km el desvío hacia Llíria. Continuando por carril bici, alcanzamos el parque de San Vicente rápidamente (tras unos cuantos parones por los contínuos cruces que este carril bici tiene con la carretera) y desde allí, remotando un par de repechos durillos para remontar altura y esquivar la CV-35, proseguimos por el carril bici bordeando Llíria hasta alcanzar la población de Benissanó.
En este tramo, justo antes de llegar al límite de La Pobla, tomamos el carril bici que conduce a Benaguassil, no sin antes pasar por uno de nuestros míticos lugares de juventud (Evento!), aunque esta vez no con ánimos de bailotear sino de darle a los pedales (como va pasando el tiempo…….)
Una vez alcanzado Benaguassil, en la misma rotonda de entrada al pueblo, tomamos el carril bici que nos sale a nuestra derecha para ir bordeando el pueblo y comenzar a transitar paralelos a la CV-50.
Casi llegando al final de Benaguassil, la CV-50 acaba su tramo pavimentado y nosotros nos desviamos hacia la izquierda buscando enlazar con la carretera de Villamarxant.
Escasos metros después de haber cogido la carretera, giramos bruscamente a la derecha para serpentear entre caminos de huertas, naranjos y cañas con el fin de llegar por tierra al punto en el que enlazábamos con la ruta fluvial del Turia (el enlace lo se efectuaría justo en el punto donde está la caseta informativa de Villamarxant).
Una vez enlazada la ruta fluvial, nos dirigimos hacia Ribarroja no parando de saludar a bikers de todos los niveles y divirtiéndonos con los continuos puentes que superamos para ir esquivando los cambios del curso del Turia.
Finalmente, con unos 35 Km ya en nuestras piernas, llegamos a Ribarroja (consiguiendo, eso sí, vencer la tentación de parar en el bar Las Ascuas).
Tras cruzar el pueblo, llegamos a una rotonda que nos permite volver por carretera a Villamarxant o ir paralelos a ella por un camino de tierra. Esta última opción será la que tomemos, comenzando también en este punto los primeros repechos reales de la etapa.
Tras 600-700 m de ascensión, coronamos el primer repecho y vemos ya muy próximas las montañas de les Rodanes. Después de un breve descenso, la ruta nos adentra por el área de Porxinos (en la que se puede ver algún que otro grafitti en contra de la supuesta ciudad deportiva del Valencia CF) y casi sin preámbulos, nos obliga a sujetar firmemente el manillar para superar el primer repecho de Les Rodanes (la ascensión a Balsa Barreta).
Desde allí, después de un falso llano que nos permite recuperar algo de fuerzas, seguimos ascendiendo para llegar al collao de la Rodana Gran, cota máxima de nuestra larga ruta de hoy.
Aunque nos duele en nuestro orgullo, dejamos para otra ocasión la ascensión final a la Rodana Gran (puesto que los kilómetros de vuelta nos aconsejaban ser prudentes y dosificar esfuerzos….) tomando nota del reto y prometiendo incluirlo de alguna forma en la agenda de El Factor Campo.
Así pues, como todo lo que sube, baja… comenzamos a descender hasta alcanzar la Urbanización de la Horquera tras las respectivas fotos de rigor.
Una vez alcanzada la urbanización, rodeando en sentido inverso el paraje de Les Rodanes por sus faldas, rehacemos nuestros pasos para alcanzar nuevamente Ribarroja y poner rumbo a Porta-Coeli por la vía más directa y sencilla (la carretera….. )
Penando ya por los kilómetros acumulados, rodamos por la carretera de Ribarroja a La Pobla de Vallbona y una vez alcanzada La Pobla, buscamos nuestro destino cogiendo la carretera que conecta La Pobla con todas las urbanizaciones próximas a ella (La Lloma, La Manguilla…etc).
Resumiendo, una ruta larga aunque asequible y una impresión muy positiva de las exploraciones por Les Rodanes….
Ah!!!! Casi se me olvidaba!!. Desde estas líneas, quiero aprovechar la ocasión para felicitar a Motibiker por su recién conocida 2ª paternidad!!!. La estirpe bicicletera va creciendo!!